domingo, 14 de octubre de 2007

Como caído del cielo

Que fácil resulta vivir la vida imaginando que tenemos o que se nos da o que nos cae del cielo. Si yo tuviera la posibilidad de elegir tendría mucho que decir.
Hoy hace no muchas horas pasé iba caminando por la calle. Me disculpo por no decirles cual pero la verdad es que no observé el nombre, por lo que espero baste que les diga que era cerca de la estación de metro chapultepec. En mi paseo por dicho lugar me topé con una señora de no muy avanzada edad con un niño en brazos. Olía mal, tal vez algún vómito no limpiado de la pequeña criatura. No dijo nada, pero con una sola mirada me transmitió su hambre, su sed y su necesidad.
No traía monedas que darle, ni billetes (lo único que ocupaba mi bolsillo era un boleto del metro). Se quedó viendo mi botella de agua de una forma que me obligó a dársela. Digo me obligó por que yo no creo en eso de medigar por la calle pero tampoco me parece justo que alguien deba pasar sed o hambre. Menos con una criatura de unos cuantos meses.
No cruzamos ninguna palabra, pero me pregunto cuántas personas no pasaremos de frente día a día e incluso nos alejamos por el olor, no sólo de una sino, de muchas personas que mendigan en la calle. ¿Qué hicimos para que nos premiaran con una casa, ropa, tal vez un auto, zapatos, comida, etc...? ¿Lo mereceremos? ¿Será justo? Y aunque me quejo porque se descompuso mi laptop, o se le ponchó una llanta al coche pienso que no debería hacerlo, pues vivo una vida... como caída del cielo.

martes, 9 de octubre de 2007

Tengo un amigo imaginario

- Sí, tengo un amigo, y es imaginario.

- ¡Querrás decir invisible! ( a que bruto éste)

- No, imaginario. No es invisible porque yo lo veo y muchos lo ven, así que no es invisible, es imaginario.

- Pues yo no lo veo, así que debe ser invisible.

- (Ahh pero si será.. pen....) A ver, el amigo es tuyo o es mío. >> miradas incómodas ¬¬ O_o << Entonces, yo digo que eres imaginario y punto.

Yo histeria, tú histérico, todos histerizamos...

Hoy justamente, hace no muchos minutos estaba histérica. Y es que nunca pensé que fuese posible llegar a ese grado de histeria. (Sí, sí ya sé lo que han de estar pensando: "mujer tenía que ser") La histeria no llegó como por arte de magia, no; mucho menos padezco de enfermedades psiquiátricas, no, no tengo problemas de personalidad múltiple, ni soy bipolar tampoco. Al parecer soy una persona con salud mental y todo en mí está perfecto. ¿Que por qué me dio, entonces, la histeria? Sí, bueno, mi cargador hizo corto circuito. (Y no me refiero a un cargador de esos que llevan las jabas del camión de carga a la tienda, no) Aclaro: "Mi adaptador de CA (corriente alterna para la gente común que no tiene por qué saber ni madres de circuitos y elctrónica) hizo corto circuito, osease, SE QUEMÓ. De nuevo ¿Que si por qué me dio la histeria? Bueno, porque no pude hacer mi tarea, no tengo equipo de cómputo y para acabarla, toda mi información está prisonera en una caja metálica que no funciona porque no hay cargador. ¿Irónico? Puede ser, de la histeria pasé al pánico y de ahí a la euforia y ahora.... Ahora me da risa.

lunes, 8 de octubre de 2007

Aún no tienes nombre



No sé muy bien si es un deseo físico
o simple desengaño del alma,
No estoy segura de muchas cosas
y, por el contrario, sé que tengo ganas.

No podría reconocerte si te veo pasar
aún no tienes nombre, no tienes rostro.
Y sin un límite perdido, tengo ganas,
me muero de ganas y vivo de ganas.

No sé si sea Rodrigo o tal vez Alberto,
tu nombre es difuso, a lo mejor es ambos.
Aunque conociendo bien mi suerte,
podrías ser Hermenegildo o Nicandro.

No tienes nombre ni rostro
y las ganas de besarte son más fuertes
A cada paso, a cada día y cada respiro
me quema el sinsabor del beso ajeno.

Quisiera verte y así poder imaginarte,
Me esfuerzo, cierro los ojos y no puedo
Y es que aunque mi mente te recuerda,
Este inútil corazón ya te ha olvidado.

sábado, 6 de octubre de 2007

Si llamara...

Sale de su casa sin ninguna intención. Beberá un par de tragos. Se divertirá un rato y regresará sin mayores aventuras.
Se encuentra con él. No sabe su nombre, pero su rostro resulta familiar. Lo mira directamente a los ojos.
- ¿De qué color son?
-- Verdes
Lo besa. Siente sus manos sobre su espalda. Lo besa de nuevo. Acaricia su pelo. Se mueven al ritmo.
-- Ven conmigo.
- ¿A dónde?
-- A mi casa.
- Lo siento, debo irme.
Y él la mira salir del lugar. La imagina en su cama, desnuda, sólo suya.

viernes, 5 de octubre de 2007

- Desnúdate.

--¿Qué?
- Que te desnudes.
-- ¿Estás seguro?
- Claro que estoy seguro. ¡Te tengo ganas!
-- ¿Me tienes ganas? ¿de qué?
- No te hagas, sabes a qué me refiero
-- ¿Lo sé? ¿Estás seguro?
- Te quieres hacer la inocente, y ese jueguito no te queda. No a tí.
-- ¿Será un juego? ¿Y si en verdad no entiendo?
- Si no entendieras no seguirías aquí
-- ¿Y si, por el contrario, quiero lo mismo que tú?
- Me estoy hartando
-- ¿De mi juego, o del tuyo?
- ¡Vete a la chingada!
Él sale y la deja sola.
-- No entiendo, pensé que quería tener sexo. ¿Por qué no lo habrá pedido y ya?
Ella abre su cajón y a media luz pasa sus manos por el plástico.
-- Tú siempre serás fiel.
Pasea sus manos por sobre sus senos. Tiene los pezones rígidos. Se desnuda por completo. Acaricia cada rincón de su cuerpo. Toma el plástico. Cierra los ojos. Piensa en él.

martes, 2 de octubre de 2007

Hoy no tengo ganas de llorar

Así es.. aunque el titulo resulte un poco desconcertante (más para aquellos que han seguido mi blog) Hoy no tengo ganas de llorar. Tengo ganas, sí... pero de algo más. No estoy segura si quisiera a más de alguno debajo de una guillotina, tal vez (Sí, sé que ese tipo de catarsis tal vez no sea muy buena idea). Tal vez hoy en la noche, o mañana, tal vez después. En algún momento tendré ganas, ¿de reir? No lo sé. De cualquier forma la conclusión del día es que hoy no. No tengo ganas de llorar.