Así como cuando se te doblan las rodillas con tan solo verle. Te tomas el tiempo para pensar en qué decir, cómo hacerlo, y elaboras el momento perfecto en tu imaginación. Piensas en cada detalle, en las palabras adecuadas, la mirada perfecta y hasta el aroma del perfume que usarás para ese instante. Calculas fríamente el tono, el ritmo y hasta el tiempo que debe tomarte decirlo, pero nada pasa de la manera en que pensaste. Algo no sale bien o lo que es peor, el momento de ensueño con el que pasaste en vela la última noche se convierte en una pesadilla hecha realidad.
Así son algunas primeras veces y sin más se esfuma la oportunidad y el momento, porque ya no importa el recuerdo que se genere de la segunda o la tercera... Si las primeras veces no fueron de ensueño, el recuerdo será siempre ese. Una pesadilla sin tregua.
De esas primeras veces en las que en la mente tienes el guión completo de una película, en donde sabes exactamente qué responder cuando él pregunte, y conoces incluso las acotaciones que indican de qué forma jugar con el cabello, o cuánto debe durar una pausa. Son esas primeras veces las que nuevamente te producen una sensación de vacío en el estómago y que te ponen los nervios de punta.
Son esas primeras veces...
Pero como de primeras veces ya he pasado a muchas segundas, el recuerdo se queda sólo en eso; un pensamiento.
martes, 21 de febrero de 2012
domingo, 29 de enero de 2012
Sabor a azufre
En ese lugar no había puertas, no había noche ni día; y tampoco transcurría el tiempo. Estaba tan inmerso en mis pensamientos que no me di cuenta en qué momento llegué hasta esa habitación en donde apenas y se respiraba aire. Había un hedor que calaba, porque la piel estaba en carne viva, y la tortura era tan sutil que parecía no tener efecto alguno más allá de la autocompasión. Me sentí débil, y lo que salía de mi garganta no eran más que gritos de ausencia, gritos de silencio que proclamaban para sí: "me estoy muriendo". Lo extraño era que no dolía, y no lo hacía porque parte de la tortura era el no sentir, y perder el recuerdo de lo que fue amar en un tiempo lejano. ¿Acaso fue ayer? ¿hace un mes?, ya lo he olvidado, y en consecuencia ya no siento, ya no hay dolor ni dicha para mí, sólo vacío.
No entendí nunca el por qué de mi eternidad plausible dentro de lo que muchos llaman averno. No lo he entendido porque no merecí una explicación a palabras rotas, ni si quiera con medias verdades. Y todavía me lo pregunto, ¿por qué mi condena la impusiste tú? Nunca lo vi venir.
martes, 24 de enero de 2012
La chica de cabellera azul - Capítulo 1: Aroma a fresas
Ella no sabe que la sigo. No se ha dado cuenta que llevo varias semanas siguiendo sus pasos, como quien va detrás de una mariposa intentando atraparla. No tiene malicia, y la inocencia se le nota a veces en esos ojos verdes que quisiera no dejaran de mirarme. Pero ella no nota mi presencia, voltea como buscando a alguien de vez en cuando, pero en varias ocasiones ha pasado su mirada sobre mís hombros si pudiera ver a través de ellos, y eso me duele.
Siete semanas completas me he mantenido alerta como un vigía y sé dónde ha estado y con quien; aún así ella no sabe nada. Ayer, por ejemplo, iba con una amiga, que parecía más una de esas mujeres que esperan cada noche por alguien. Llevaba una falda de colegio que apenas le llegaba debajo de las nalgas y y una blusa blanca abierta con 4 botones. Tan abierta que sus pechos se asomaban más de la cuenta. En cambio ella es diferente.
Ella siempre con su uniforme de colegio que le llega casi a las rodillas, pero con el cabello suelto, y a veces siento que puedo estar tan cerca que percibo su aroma. Ayer su pelo olía a fresas y mi mano se levantó para alcanzarla. Por primera vez, ella me miró.
Siete semanas completas me he mantenido alerta como un vigía y sé dónde ha estado y con quien; aún así ella no sabe nada. Ayer, por ejemplo, iba con una amiga, que parecía más una de esas mujeres que esperan cada noche por alguien. Llevaba una falda de colegio que apenas le llegaba debajo de las nalgas y y una blusa blanca abierta con 4 botones. Tan abierta que sus pechos se asomaban más de la cuenta. En cambio ella es diferente.
Ella siempre con su uniforme de colegio que le llega casi a las rodillas, pero con el cabello suelto, y a veces siento que puedo estar tan cerca que percibo su aroma. Ayer su pelo olía a fresas y mi mano se levantó para alcanzarla. Por primera vez, ella me miró.
domingo, 2 de octubre de 2011
Con los ojos cerrados
Con los ojos cerrados y los sentidos abiertos,
así es como te siento conmigo,
Te necesito aquí a mi lado susurrando a mis sentidos.
Hazme suspirar con el aroma de tu piel
y envuelve con tu voz el tono absurdo de lo insensato.
Con los ojos cerrados y mi mente en tu puerta,
imaginando que la dejas entrar a tu pecho.
Creyendo que puedes creer en lo increíble
y que lo imposible se hace posible,
así tan cerca de lo incierto y de la mano de la certeza te tengo a pedazos.
Con los ojos cerrados te tengo y me confundes.
Acaricio tu pelo y siento que nada existe,
que todo es un sueño y no quiero despertar.
Y confundida te quiero
y me detengo en tu latido rebelde que asoma el secreto callado de tu alma.
Con los ojos cerrados y la mente en silencio te regalo un beso.
Y con una muestra del sentimiento callado de mi pecho
despierto y me veo a tu lado,
con otro rostro y otras manos pero siempre fiel a ti.
así es como te siento conmigo,
Te necesito aquí a mi lado susurrando a mis sentidos.
Hazme suspirar con el aroma de tu piel
y envuelve con tu voz el tono absurdo de lo insensato.
Con los ojos cerrados y mi mente en tu puerta,
imaginando que la dejas entrar a tu pecho.
Creyendo que puedes creer en lo increíble
y que lo imposible se hace posible,
así tan cerca de lo incierto y de la mano de la certeza te tengo a pedazos.
Con los ojos cerrados te tengo y me confundes.
Acaricio tu pelo y siento que nada existe,
que todo es un sueño y no quiero despertar.
Y confundida te quiero
y me detengo en tu latido rebelde que asoma el secreto callado de tu alma.
Con los ojos cerrados y la mente en silencio te regalo un beso.
Y con una muestra del sentimiento callado de mi pecho
despierto y me veo a tu lado,
con otro rostro y otras manos pero siempre fiel a ti.
lunes, 29 de agosto de 2011
Letargo
Hoy fue uno de esos días.
Uno de esos días en los que la mente se queda en blanco, la vista se pone negra y el alma queda vacía.
Hoy el sopor de la sangre se quita los celos, levanta la esperanza sin sueños y la carne sabe a azufre.
Hoy tengo el peor de los sentimientos clavado en la garganta, ahogado en un grito que no suena y se queda ahí, en el centro del pecho en donde se quema algo por dentro.
Hoy no sé por qué, pero estoy durmiendo y mañana... mañana quién sabe.
Uno de esos días en los que la mente se queda en blanco, la vista se pone negra y el alma queda vacía.
Hoy el sopor de la sangre se quita los celos, levanta la esperanza sin sueños y la carne sabe a azufre.
Hoy tengo el peor de los sentimientos clavado en la garganta, ahogado en un grito que no suena y se queda ahí, en el centro del pecho en donde se quema algo por dentro.
Hoy no sé por qué, pero estoy durmiendo y mañana... mañana quién sabe.
miércoles, 13 de abril de 2011
It only takes a breath...
It only takes a breath to realize what happiness is really made of.
One blink is all you need to open your eyes again and find out you've been wrong all your life.
You need one smile to feel the warmth of true love embracing your heart.
It only takes a breath to know we're alive.
miércoles, 6 de abril de 2011
Dimes y diretes
Quiero compartirles una serie de dichos que me encontré por ahí...
- El que madruga... encuentra todo cerrado.
- Dime con quién andas... y si está buena me la mandas.
- Ojos que no ven... zapatos llenos de suciedad.
- Siembra un árbol... haz feliz a un perro.
- Barriguita llena... segurito para el baño.
- Hazlo bien... sin mirar a quién.
- Cuando un millonario pasa a mejor vida... sus herederos también.
- El amor es ciego... sólo el matrimonio puede devolverle la vista.
- El trabajo en equipo es esencial... te permite echarle la culpa a otro.
- Más vale prevenir... que amamantar.
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