lunes, 12 de enero de 2015

Siento miedo

Hace mucho tiempo que no sentía este vacío de alma que se apodera del cuerpo. Como si una onda paralizante te recorriera y no te permitiera respirar o vivir. Inhalar aire se convierte en una hazaña ya que sientes que algo te oprime y te seca por dentro. Una desgarradora sensación te hace pedazos las entrañas más allá de la vida misma y los latidos comienzan a sentirse en todo el cuerpo. Percibes los millones de glóbulos rojos que se pasean por tus venas intentando hacerlas estallar; golpean como si desearan libertad. 

Hace años que no se hacía presente ese nudo agolpado en la garganta, como si existieran miles de gritos ahogados luchando por salir al mismo tiempo. Mis manos y pies están helados, y le dan la bienvenida al dolor; cada sensación se multiplica y se hace presente exigiendo estar donde ya existe algo. Las lágrimas no pueden salir, algo se secó dentro de mí. Algo que antes me hacía estar viva ha abandonado mi cuerpo.

Siento miedo, tengo mucho miedo. 

sábado, 20 de diciembre de 2014

Muerte

Sólo hay vacío más allá de la nada. El final del camino se vuelve pesado y el aire denso tiene un hedor a miedo y a muerte.



Escalofríos recorren el cuerpo y se pasean por todo el ambiente como espectros que divagan de un tiempo a otro en bosques perdidos. Los pensamientos se congelan, sin pasado ni presente. A medio camino observo mi reflejo y en él sólo veo un rostro demacrado, sin gracia y carente de latidos. Una imagen cadavérica me miraba desde el otro lado y parecía conocer la certeza de lo inminente. Solo existe negro, el aire desaparece, nada falta, nada sobra y los pensamientos se van.

jueves, 25 de septiembre de 2014

No me pidas nada

Mi mundo está de cabeza y ya no existen mareas que surquen la arena en el fondo del mar. A pesar de que tenía la vista fija hacia el horizonte, pasó; ocurrió lo inimaginable. Antes de cumplir los 30, todo se invirtió como si una fuerza opuesta a la gravedad se apoderara de mi ser; y pese a que todo se percibe tan igual está "patas pa'arriba".
¿Quién iba a pensar que las leyes de la física se iban a ir de paseo y permitirían al caos adueñarse de mi existencia? No entiendo nada, me hablas y es como si exahalaras silencio de tu boca y la tarea vomitiva de llenarme la cabeza de tonterías parece no surtir efecto. Intentas tomar mis manos entre las tuyas y mis manos caen como si las tocara el agua. Y luego, después de una vida, me ilumina una respuesta a manera de pregunta:
Si mi mundo está al revés, entonces no me pidas nada y así, tal vez, seremos felices.

martes, 26 de agosto de 2014

Vives en mis pensamientos

En mis vanos intentos por desterrarte de este incierto corazón, te me regresas.
Te me escabulles entre los rincones más profundos del pensamiento, y en mi desesperación por hallar tu presencia, te sigo sola y a lo lejos... Me diriges a las memorias de lo no vivido, de lo perdido y no encontrado.

Vives en mi pensamiento y te has instalado tan absurdo y tan cobarde que te has convertido en el habitante altanero que no piensa desertar. No admites culpas ni invitados en ese espacio que coronaste como sagrado y a donde me obligas a entrar a la primer caricia de la noche. Me invade el silencio.

Vives en mi pensamiento y te pregunto ¿por qué no te quieres ir?, ¿qué te queda aquí?
Y me sonríes con dibujando esa sutil curva entre tus labios. Me desarmas.
Te detienes un momento, me miras... y conviertes mi tierra firme en arenas movedizas,
mis noches en insomnio y mi tiempo en eternidad. El sentimiento me traiciona.

Vives en mi pensamiento y lo reclamas como propio. Has desterrando todo, sin dejar a nadie entrar.
No te vas... no quiero que te vayas, y cuando caigo de rodillas abatida en llanto me siento absurda.
Me confundes y mientras yo estoy llena de "quisieras" y "quizás", tú sólo vives en mí,
habitas ese lugar tan tuyo, tan nuestro, cada vez menos mío, no hay más.

Vives en mi pensamiento y no te quedas conmigo, no te tengo, y tu a mí sí.
Y pese a todo resguardas cada rincón receloso de todo intento ajeno por conquistar lo que crees tan tuyo.
Demandas que te pertenece, por derecho de antigüedad o por costumbre, pero no porque lo quieras de verdad,
no lo anhelas, y no te importa, porque te sientes cómodo en ese lugar sagrado del amor.

Vives en mi pensamiento y te has convertido en mis sonrisas, en mis lágrimas, en mis anhelos y en mi dolor.
No te vayas, no me dejes, siempre tuyo mi corazón.

jueves, 20 de febrero de 2014

Ashes to ashes

Quiero sentir el vértigo de caer en picada hacia ese mar de emociones que alimenta al amor...
Deseo someter mi alma indomable a la sorpresa de lo incierto que alberga mis miedos...
Necesito creer otra vez en la duda, en la certeza y en todo lo que no sea ni de ti ni de mí...
Me cansé de regalarte el silencio de mis anhelos, la culpa de lo no dicho y la tortura de mis secretos. 


Necesito comenzar a vivir.

viernes, 31 de enero de 2014

Déjame ir

Por favor no pretendas cambiarme.
No me juzgues por lo que tu memoria recuerda de mí,
ni me añores por lo que he olvidado con los años.

No intentes hacerme sentir como antes,
ni me creas cuando te digo que hoy ya no te pienso.

No me enamores por lo que fuiste,
ni alimentes la ilusión que cobra vida con cada memoria.

No pretendas que el ayer es ahora,
ni que el mañana ha logrado devorar el hoy.

Por favor no abandones mi mente,
ni me escuches cuando te pida que no lo hagas.
No me extrañes, no me toques, no me pienses.

Por favor... déjame ir.

miércoles, 29 de enero de 2014

PD. Estoy muerta.

Una corriente de adrenalina recorrió cada milímetro de mi cuerpo. Sentí el sabor a plomo en la boca como si se hubiera colado un poco de pólvora por mi torrente sanguíneo. Mis demonios internos luchaban por respirar aire puro, pero la parálisis del cuerpo hacía imposible hasta las palpitaciones que obligan a la vida a quedarse contigo.
Me costó más de tres minutos el darme cuenta. Al fin llegó el momento, la luz de mis ojos se volvía cada vez más tenue, obligándome a enfocar la vista en diagonal hacia el cielo. Se apagaron mis ojos, pero no mi oído. Una música a lo lejos cantaba villancicos que memoraban a navidades pasadas en donde los niños duermen temprano y se portan bien la mayor parte de las veces; todo para ganar un buen regalo.
Siempre me ocurre lo mismo, incluso cuando me estoy muriendo... mi mente divaga en detalles sin sentido.

PD. Ya estoy muerta.